Ir al contenido principal

Caminando hacia otro amor


Deseando ser el motivo del brillo de tus ojos,
las tardes se me fueron esfumando entre 
fallidos intentos por capturar tu corazón.
Las miradas entrecruzadas
que agitaron mi palpitar en su momento,
hoy empezaron a abstenerse; 
la ceguera fue lo más propicio 
antes que volver a verte.


Fue quizás la tortura de tu indecisión,
el destiempo de tus acciones, 
lo que más me dieron aplomo 
para alejarme de ti; saber valorarme, 
ir aceptando que quizás la historia 
fue creada por mí a partir de un incierto 
-mi responsabilidad, mi culpa-, 
pero que tu sonrisa, tu cercanía, 
tus lapsos de tiempen mi mundo 
no fueron parte de mi alucinación; 
fuimos dos extraños que coincidieron 
en hablar el mismo lenguaje. 


Yo fui tuya porque lo quise,
tú fuiste mio hasta cuanto pude,
pero todo tiene un límite,
hay que saber darse amor,
renacer de las cenizas.

Solo te pueden vulnerar hasta cuanto tú
se lo permites; yo quiero seguir viviendo
más de alegrías que tristezas.
Me hubiera encantado darte un beso,
enlazarme con tu alma, pero
el precio es elevado y prefiero mi calma.

Me despido mi hermoso episodio, mi locura;
hay ciertos momentos que se deben dejar atrás...
El romance no es amor,
mi ilusión no fue romancepero
ello no significa que no te quise,
yo te amé con libertad.

Entradas más populares de este blog

¿Puedes tocar mi corazón?

Arrullamos nuestros sueños  con el estrellado manto celeste,  envueltos en movimientos acogedores  de animales con piel blanda  que en busca de protección acuden  a nuestro calor, inclusive a cielo abierto. Suave tu arrullo Pachamama. Grandioso tu recibimiento padre Sol. Recorremos cada vez más caminos  a manera de chasquis, solo que  comprendimos que de dos en dos  la voz con el mensaje se transmite  con más fuerza.  ¡Quiéreme madre! ¡Quiéreme padre! ¡Quiéreme hermanas! ¡Quiéreme hermanos! He venido para quedarme  y sembrar mis semillas,  he venido con una mano más fuerte  porque hoy somos más que ayer. ¡Gritemos todos juntos hasta el cielo! ¡No quiero pan, no quiero vino! ¡quiero maiz, papa, quinua  y un poco de tu NO OLVIDO! ¿Puedes tocar mi corazón una vez más madre mía? Necesito compartir tu amor y sobre todo tu gran sabiduría.  Necesito respirar tu aire,  trabajar ...